Había una vez un reino en que vivía la princesa Lilia, que le gustaba correr. Un día vio una carrera en su reino y le dijo a su padre:
- Papá, déjame correr. Mi sueño es llegar a ser la corredora más profesional del mundo y ayudar a los más necesitados.
Y le dijo su padre:
- Vale, pero tengo miedo de que no te acepten... ¡Pero qué tonto soy! ¡Si tú eres la princesa Lilia...! Pero tendrás que aprender a correr en Palacio.
Pasaron días y días, y Lilia la princesa fue a su primer campeonato. Estaba nerviosa, pero al oír el consejo de su padre se le quitó el nervio y empezó el campeonato.
Su padre estaba animándola, y las demás corredoras la miraron con extrañeza y se dijeron a ellas mismas:
- ¿Esta no es la princesa Lilia?
Al final Lilia la princesa ganó y su padre saltó y ella se alegró. Después de tantos años se le cumplió su sueño de ser la corredora más profesional del mundo y ayudar a los más necesitados.
FIN
RAHMA