Aunque el transatlántico estaba atracado en el puerto, la señora Fernández se encontraba tan mareada que no se atrevió a salir de su camarote. A mediodía, el ojo de buey (el ventanal redondo) situado junto a su litera se encontraba exactamente 7 metros por encima del nivel del agua. En ese instante, la marea subía a una velocidad de 1 metro por hora. Si la velocidad con que sube la marea se multiplica por dos a cada hora que pasa, ¿cuánto tiempo tardará el agua en alcanzar el ojo de buey?
Resolver antes del martes día 11.



Una mujer se deja el carnet de conducir en su casa. Se mete en una calle en dirección prohibida, hace caso omiso de un Stop y pasa sin parar delante de un semáforo en rojo. Un policía ha visto todo esto y, sin embargo, no le pone ninguna multa a la señora.


